viernes, 4 de septiembre de 2009

¿Porque no se me ocurrió en otro lado?

Definitivamente escribir no es un tema fácil, y mucho menos si ninguna idea te cruza la cabeza. Pero como dicen “si las ideas no vienen a ti, ve por ellas” así que me fui a un lugar el cual no me puede fallar, por eso me traslade, me puse cómodo y me relaje.
Nunca había pensado lo que pienso en el baño, en realidad son cataratas de pensamientos los cuales evacuo en el preciso momento en que uso el papel. Si tomo en cuenta la asociación de baño con evacuar creo que seria mejor terminar de escribir por acá, creo que seria mas sano generar un paralelismo entre baño e inspiración. Cosa que resulta súper fácil si estas estreñido, ya que uno no puede dejar de inspirar como tomando valor para volcar lo que su cuerpo creo. Es raro, ya que me pidieron que volcara en un papel las cosas que se me van ocurriendo. Claro que en mi condición (sentado en el inodoro) no es lo mas cómodo de pensar ya que el hecho de evacuar en un papel lo que mi cuerpo crea me genera un poquito de asco. Salvo por un secreto que me contaron el cual dice que si uno coloca un trocito de papel sobre el agua del inodoro esos pensamientos grandes y pesados que evacuamos al tocar la loza después de haber entrado al agua con un puntaje de 10 olímpico no salpican para arriba.
Pero retomando el tema del papel, porque será que estando tantas veces frente a un papel en blanco nunca se me ocurrió nada y por otro lado se me hacia muy fácil llenar la hoja. Porque pensamos tanto estando sentados allí, cuando lo mas normal seria hacer todo rápido y salir cagando, cosa que no se tiene que tomar literal ya que la situación seria mas asquerosa que la de volcar sobre el papel (véase renglón 8 ).
Y no solo nos quedamos allí pensando, leyendo, escuchando música o simplemente mirando el piso sino que pasamos a un segundo acto en el cual literalmente llenamos hojas y hojas de información (aunque esta sea bacteriológica). Y allí es cuando digo puta!!, tanto conocimiento que después voy a tirar y tengo esta libretita en la cual me cuesta llenar tres simples renglones. Claro que otras veces cuando la información esta súper compacta (no hablo de resúmenes) casi no usamos papel.
Por si fuera poco existe un tercer acto en el cual con toda la información a nuestro lado (como habiendo impreso la iliada en una impresora de cinta, la cual quedo toda la noche trabajando) pasamos a lo que en asociación a la escritura podríamos nombrar como “pongámosle la tapa a la lapicera” y porque lo llamo así, por el simple hecho de que lo que nos permito volcar tanta información sobre un papel le limpiamos la tinta con un fuerte chorro de agua.
Y por si fuera poco finalizado esto tenemos un ultimo gran acto, el cual no nos permite seguirle prestando atención a la actividad en la que estábamos, ya que con tantas toallas uno no sabe como ponerle un punto final a esta obra maestra. La grande no porque es para secarnos después de una ducha, la de mano tampoco, porque nos imaginamos al que viene después a secarse la cara, con el canasto de la ropa no (por mas sucio que este todo allí no da para agarrar una remera o una media sucia) ¿Y la toalla del bidet?, ¿Qué pasa si ya la usaron antes? ¿Qué pasa si no puedo descifrar donde fue usada? Bueno mejor dejo de escribir por acá para ir pensando con que carajo me voy a secar.

1 comentario:

  1. estas como m lo recomendo el doctor jijij
    m agradas x la sinceridad y k no tienes tapujos para de cir las cosas eres cool nuk kambies okis besitos bay .



    atte diana

    ResponderEliminar