Tomando en cuenta que habita en Uruguay, las cualidades de este animal mitológico tendrían que permitirle adaptarse al entorno. Estas cualidades no serian usadas para generar miedo ni respeto en las personas como ocurrió en el caso de Minotauro, Medusa, etc. En este caso seria usado simplemente para subsistir.
Basados en años de historia y conociendo el grado pedorro de fanatismo que tiene este país, creo que su nombre mitológico seria Garrus charruum-maracanus celestus hijo del dios de huidas rápidas Artigum y del semidiós del jogo bonito Obdulium Varelum.
Se lo ve seguido en revueltas y protestas en las cuales después de años de evolución mejoró en lanzamiento de objetos contra instituciones públicas o privadas, verborragia suprema en el arte de improperios, poder de agitación de masas y velocidad que va de 0 a 100 km/h en 5 segundos para huir en momentos complicados, como le enseño su padre.
También posee una memoria espantosa la cual le permite elegir los mismos gobernante año tras año, acompañada de un buen par de genitales enchapados en oro con los cuales puede pasarse horas haciendo cola en instituciones publicas.
Cuenta con una piel súper resistente que aguanta golpe tras golpe, que le propicia su rival enviado desde el Hades al cual llamaremos “estado” por el simple hecho de ponerle un nombre ya que el mismo por costumbre cambia cada 5 años.
Su vejiga resiste más líquido que cualquier otra, y sus papilas gustativas están atrofiadas por exceso de ingesta amargas, las cuales gusta de acompañar por saliva humana.
Posee un conocimiento ilimitado, el cual le permite conversar de lo que sea que se este hablando en el lugar que aparece. Cave destacar que gracias a su conocimiento posee muchos oficios lo cual le permite desde arreglarte un motor V8 hasta bordar un escarpín.
Su poder de absorción le permite, valga la redundancia, absorber acentos, culturas y porque no comportamientos con los cuales pasa desapercibido tanto en Europa, Norteamérica como en canelón chico.
Y por ultimo pero no menos importante es carnívoro pero como no basta solo con el hecho de comer carne, gusta de ingerir entrañas, que cuando estos explotan mostrando su contenido (caquitum), lo hacen segregar saliva y comenzar a comer como que fuera el fin del mundo, al mismo tiempo que entona su oración del buen comer, “un aplauso para el asador”.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario