martes, 8 de diciembre de 2009

Historia real

Un domingo como cualquier otro, me desperté a las 9 de la mañana (como cualquier otro en el cual no me haya tomado hasta el agua de los floreros la noche anterior) ya que mi novia se había puesto pesadita con que al apartamento le faltaba alguna planta o algo que le diera un poco de vida.
Admito que un living solo en colores blanco y negro no es lo mas vivo del mundo pero así me gustan las cosas a mi, además mi vida se rige por esos colores ya que las cosas o son blancas o son negras.
Allá salimos rumbo a una casa que vende plantas que por no pasar chivos diremos que era una casa del estilo de “ciudad jardín”.
Al llegar a esta casa nos encontramos con miles de plantas, aunque se no hacia imposible pedir las que nos gustaban ya que sus nombres eran del estilo de Abutilon atriatum, billbergia nutans, plantum del ortum, arbustum de mierdam y otros.
Luego de recorrer y recorrer me encontré con la única planta que estaba de acuerdo en poner en mi apartamento ya que no había que darle agua, música o hablarle (esto ultimo es algo que nunca entenderé ya que me parece mas pelotudo que los cuentos que escribo).
A mi novia no le genero mucha gracia que yo eligiera un Pachycereus pringlei (o cactus para la gilada), pero mientras hubiera una planta en la casa ella era feliz.
Cuando lo vi ubicado en el rincón del living donde le daba directo la luz del sol admito que sus dos metros treinta llamaron mi atención, pero un grupo de pechos (eran dos) en la tele me hicieron olvidarlo.
De un momento al otro me pareció ver que se movía, pero supongo que producto de varios pares de pechos moviéndose al ritmo de reguetón (tengo que admitir que bailando por un sueño es la porno de los que vivimos en pareja) podían haber afectado mi realidad.
Varios días pasaron y el trastorno del ya nombrado programa de TV seguía haciendo de las suyas con mi cerebro o en realidad este cactus me estaba jugando una buena broma, moviéndose cuando yo solo lo podía ver con mi visión periférica.
Una mañana me encontraba tirado sobre el sillón pensando uno de los cuentos que ustedes tanto disfrutan (se que no lo hacen pero me hace feliz pensar que si) mientras miraba atentamente el cactus y les juro por lo que ustedes quieran que este muy hijo de su madre se movió. Primero parecía un temblor, pero luego sus ramas comenzaron a moverse en todas direcciones. Soy conciente y quiero aclararles (para que después no digan, “bueno el gordo este ya empezó con bobadas) que no se movió como lo hacen los árboles en los dibujitos animados cuando intentan asustar a alguien. ¿Pero que importa?, este cactus se movió solo, sin viento, hilos ocultos o algún comentario gracioso hecho por mi que lo hiciera tentarse.
Allí mismo salte del sillón y corrí hasta el teléfono.

Ringgggggg, Ringggggg, Ringggggg
- hola buenos días habla Gonzalo ¿en que lo puedo ayudar?
- Hola Gonzalo mi nombre es Nicolás Duarte. Voy a decirte algo pero quiero que sepas antes que nada que soy una persona sana a nivel mental, no estoy loco y soy conciente que lo que voy a decirte a continuación es algo raro.
- (se sintió una sonrisa) Dígame, ¿en que lo puedo ayudar?
- bueno te cuento, hace unos días te compre un Cactus y te juro por lo que mas quieras que este se mueve, se que es raro lo que te digo, pero llamo para saber si ¿es normal?, ¿los cactus suelen moverse o tener algún tipo de vibración exagerada?
- ¿Que tipo de Cactus compro señor?
- Fue un Pachycereus pringlei o algo así
- Señor aísle la habitación donde tiene el cactus que enseguida vamos para allí
Tu tu tu tu tu tu tu tu (sonido de que me corto)
Obviamente no hice caso a la recomendación del muchacho puesto que me parecía tonto aislar la habitación por un cactus tembloroso, además había pensado que como mi llamada había sido por algo raro o difícil de creer este muchacho no me había tomado enserio y me había dicho eso con la intención de burlarse o de tomarme el pelo.
Me tire en el sillón para escribir el cuento que había estado pensando y a los 5 minutos el timbre me distrajo. Deje mi cuadernola y la lapicera (útil el cual nunca deje desde que me dijeron en la escuela que podía sustituir el lápiz por esta hermosura de sangre azul).
Llegue a la puerta y como no tengo ojo de buey simplemente abrí. Tendrían que haber visto la cara de pelotudo que puse cuando del otro lado habían dos muchachos con unos trajes blancos tipo astronauta, mascaras que no permitían ver con claridad sus caras, unos bolsos y alguna herramienta que todavía no entendí para que era, parecían como los teletubbies del futuro. Se presentaron y pidieron permiso para entrar a lo cual no se si accedí o mi cara de pelotudo les hizo darse cuenta de que no iba a poder responder nada.
Llegaron al living, clausuraron las ventanas, puertas y cerraron las cremalleras de sus trajes. Cubrieron el cactus con una bolsa hecha de maya metálica la cual tenía una abertura para que esta no quedara de forma “hermética”. Cerraron casi todo el cierre dejando el cactus completamente tapado, pero antes de terminar le tiraron un explosivo para adentro
Mi cactus desapareció en un boom, estos hombres tomaron la bolsa donde se encontraban los restos y salieron caminando muy tranquilamente. Obviamente los detuve en la puerta y les pedí una explicación, ya que nadie entra a mi casa hace explotar algo y después se va tranquilamente (bueno salvo mi primo Tony, ah por cierto, Tony la tele me sale U$S 200 así que anda juntando la platita).
Los hombres me contaron que había venido una mala importación de cactus desde México y estos habían venido con alguna araña adentro, claro que estas procrearon y procrearon y los cactus ya no eran una simple planta sino que eran los nidos de miles de tarántulas. Me dijeron que el procedimiento que ellos realizaron era el que se tenía que llevar a cabo para evitar una epidemia de tarántulas en mi casa, ya que por el tamaño del cactus debería tener cerca de cinco mil adentro.
Me contaron que una señora compro uno y que de este se cayo un brote, haciendo que miles de tarántulas salieran del mismo corriendo en todas partes y que habían contado aproximadamente dos mil tarántulas muertas luego de la fumigación.
Luego de haberme contado eso se fueron y tengo que admitir que estaba recontra re cagado.
Creo que habría sido mejor que no me hubieran contado nada o podrían haberme inventado algo menos impresionante ya que ahora me pica todo y siento patitas que me caminan por el cuerpo, además por si fuera poco me olvide la idea del cuento que estaba escribiendo.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Historia textual

Un grupo de adolescentes armados copo un centro de pagos y cobranzas, lamentablemente la copa que envolvía el local parecía estar reforzada de alguna manera ya que a los policías se les hacia casi imposible ingresar.
La situación estaba cada vez mas tensa y los asaltantes mediante unas pequeñas ranuras en la copa les disparaban a los oficiales, ya que los suplentes no estaban ese día. A estos se les hacia imposible devolver el tiroteo, ya que era muy difícil embocar las balas por las ranuritas.
Como la situación ya no se sostenía se cayo, pero antes que eso el comisario de policía pidió urgente que le enviaran refuerzos, estos llegaron en 3 o 4 minutos y estaban bien armaditos ya que traían jamón, queso, tomate, lechuga, pepino en rodajas finas y para terminar Helmans.
Después que los policías pudieron alimentarse bien siguieron con su trabajo tratando de entrar a como de lugar en la copa. Probaron, con balas y no pudieron, pensaron que era mejor golpearla y nada, pero cuando lo pusieron explosivo, esta se rompió abriendo un gran agujero el cual le permitió al escuadrón de asalto asaltar la casa cambiara para luego echarle la culpa a los ladrones.
Esta división se alejo rápidamente del local tratando de negociar que alguien le cambie la plata que habían robado. Claro que a muchos de sus contactos no le interesaba la oferta ya que consideraban que era dinero sucio. Luego de escuchar que varios de sus contactos le reclamaban lo mismo, el general mando a González al lavadero más próximo para lavarlo.
La operación fue un éxito, luego de haber lavado el dinero fue más fácil colocarlo, aunque algunos lavaderos se negaron a hacerlo diciendo que “ellos no estaban para el lavado de dinero”.
Ahora sin la copa de por medio comenzaron la discusión entre los asaltantes y la policía:

Asaltante: rescátate rati, mandame ese auto porque sino limpio a todos.
Policía: el auto demora, pero por favor no los limpies

Mientras el oficial encargado de la negociación gritaba esto un indigente que estaba dentro del local pedía a gritos que por favor lo bañen, que necesitara eso y que le haría muy bien. Pero el asaltante prefirió esperar el auto sin importarle que el indigente llorara a mares. Cave aclarar que Mares era otro de los asaltantes.

Asaltante: lo quiero en 5 minutos rati, mira que no tengo pelos en la lengua.
Policía: el hecho de que ayer no hayas practicado sexo oral no quiere decir que la gente tenga la culpa, pensa bien lo que estas haciendo chiquilín.
Asaltante: mire oficial como rompieron la copa desde acá no se ve un sorete así que cuando llegue el auto que toque bocina.
Policía: es que hay una nueva ley y la gente tiene que recoger los desperdicios de sus perros, es por eso que no se ve una mierda por acá.

A los 5 minutos llego el coche que los asaltantes pedían, estos salieron con un rehén y se subieron al vehículo saliendo del lugar a toda velocidad.
el secuestrado pedía a gritos que lo soltaran.

Secuestrado: por favor, déjenme libre, tengo familia
Asaltante: cállate puto, mira que te limpio.
Secuestrado: no hay necesidad de ser boca sucia.
Asaltante: no tiene nada que ver el robo y el rapto respecto a mi higiene dental ¿no cree?
Secuestrado: no importa señor déjeme ir.

Luego de 15 minutos de huida, comenzó una gran tormenta. En cuestión de un minuto parece que el cielo se rajo, calcinando a una gran parte de humanidad. Este desastre acompañado de que caían soretes de punta hizo que la carretera estuviera resbalosa y que los hombres con su auto tapado en eses tuvieran que detenerse.
Liberaron al rehén y murieron a causa del cambio atmosférico.

Poema “Mis miedos”

Tengo miedo a hacerme viejo

Y que blancos mis pendejos,

En la cama no permita

A que el acto se repita,

Y que aparte de cornudo

Sea un viejo pelotudo.

-

Tengo miedo a escuchar ABA

Y a tomar mate con baba,

O que alguien use el termo

Sin saber si estuvo enfermo,

A fumar de algunas hiervas

O a comer de las conservas.

-

Tengo miedo a los hibiscos

Al chacal y a don Francisco,

A gozar del sexo duro

Al potasio y al cloruro,

Al que acusa y dice “ese”

Y al que canta en calle 13.

-

Tengo miedo al chavo del ocho

Al grissin y a los bizcochos,

A mirarme en un espejo

Y pensar no estoy tan viejo,

Aunque mucho no me queda

Hoy pinché la silla de rueda.

-

Tengo miedo por las ratas

Y a comer hongos en lata,

Lo que digo no son bromas

Ya alimento a las palomas,

Hago guardia estando enfermo

Por si muero mientras duermo.

-

Tengo miedo a las ardillas

Porque riman con pastillas,

Ya no quiero andar solo

Ni a la guitarra del Lolo,

Este grupo cajetilla

También rima con pastilla.

-

Tengo miedo de morirme

A no ser que sea durmiendo,

Hoy ya no temo reírme

A no ser que este tosiendo,

Hoy por hoy con mi recelo

Me queda un corte de pelo.

-

Tengo miedo a ir en cana

O que mi señora Ana,

En la cama no me aflija

Si no se para mi hija,

Gritando aquí presente

Apriete con fuerza papi el grano que esta en mi frente.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

El juego de la OCA

Claudia se despertó a las 7:00 am, tomo su café y comenzó a caminar por todos lados como un niño con sobredosis de Bascolet y Coca Cola.
Se puso una falda, una musculosa con breteles, agarro su cartera y salio corriendo de su casa hacia la parada del ómnibus. Habiendo llegado a la parada este no pasaba y cada minuto era eterno, además todo el mundo la miraba ya que no era normal ver a una mujer tan bonita caminando de un lado a otro como una siquiátrica.
Como el ómnibus no pasaba decidió tomar un taxi y hacer de su viaje algo mas rápido y placentero. Llego a destino, abrió su cartera, tomo el monedero y saco la tarjeta de crédito OCA con la cual pago (ahora que se puede hacer mediante la tarjeta y un mensaje de texto).
Se bajo en el comienzo de 18 de julio y encontrándose tarjeta de crédito en mano comenzó el juego “y de OCA (card) a OCA (visa) tira por que le toca”
Claudia saco un pequeño juego de dados de su cartera, los tiro al piso y los dados marcaron dos así que avanzo dos locales. Entro a “la casa del artesano” donde compro una africana color madera cruda y pintura color negra para poder pintarla. Luego de pagar con su tarjeta, tiro los dados sobre el mostrador y salio 8.
Siguió caminando por 18 y entro en el octavo local, “Auge deportes” donde compro todo lo que no necesitaba para bajar de peso, calzas, championes, top deportivos, bicicleta fija, reduce fat fast, sim max 3000, machina strong 3.7, Windows Vista, etc.
Arreglo el pago de esta compra en varias cuotas y siguió con el juego.
Tiro los dados y le salio 12, así que tomo nuevamente 18 de julio y comenzó a contar los locales. El problema fue que el local numero 12 era una casa de familia, así que perdió un turno (de compra) el cual aprovechó para fumarse un pucho mientras quedaba parada allí.
Habiendo terminado el cigarro, tiro los dados nuevamente y saco 10, numero el cual la hizo entrar en el bazar Tugays. Allí se despacho a gusto ya que lo que tienen de bueno esos locales es que podes encontrar desde palillos hasta microscopios electrónicos.
Tugays le brinda la posibilidad de avanzar un local, lo cual le permitiría entrar en Gay mar o en su defecto avanzar hasta el próximo tugays (18 y Tacuarembo).
Como Claudia sabia que mas hacia el centro se ponía buena la cosa, decidió tomar la segunda opción, donde también compro a troche y moche hasta casi saciar su sed, pero todavía quería hacer una o dos compras más.
Tira nuevamente los dados y saca 3, este número la hace llegar hasta la ACC (asociación de compradores compulsivos) donde obviamente no solo pierde el juego sino que se va para su casa llena de productos nuevos y un sentimiento de culpa enorme.
Al llegar a su casa levanta el teléfono y llama a su medico personal con la intención de arreglar otra intervención quirúrgica, ya que para pagar todo lo que compro va a tener que donar algún órgano.
El riñón no porque ya se lo extirparon para pagar el ataque de compras anterior

martes, 1 de diciembre de 2009

Hotel La Séver

Ingresa un hombre en el hotel, camina lentamente hacia el mostrador de recepción tan sigiloso como un tigre en asecho. Se acerca al mostrador, mira al recepcionista y le dice:

Hombre: buenas ¿lo puedo ayudar en algo?
Recepcionista: si, me gustaría acomodarlo en la mejor suit del hotel
Hombre: un segundo por favor que verifico que este libre

El hombre saca un notebook de su bolso, lo coloca sobre el escritorio y revisa que halla una habitación libre.

Hombre: efectivamente, por la noche esta habitación le va a quedar en U$S 1000
Recepcionista: ¿no le parece un poco caro?
Hombre: ud, quiere darme la mejor suit de este hotel ¿no?
Recepcionista: exacto
Hombre: bueno ese es el precio
Recepcionista: bueno, esta bien, vaya a esa habitación.
Hombre: enseguida mando al botones a que me acompañe mientras cargo mis cosas.
Recepcionista: bueno muy amable
Hombre: merece

El botones se para junto al hombre mientras este recoge sus bolsos y los carga. Caminando como puede se dirige hasta el ascensor, donde después de esperar unos segundos se abre las puertas del mismo.

Hombre: buenos días señor
Ascensorista: buenos días señor
Hombre: ¿a que piso?
Ascensorista: al ultimo por favor
Hombre: muy bien, ultimo piso
Ascensorista: ¿como lo lleva el día de trabajo?
Hombre: bien por suerte, además ahora lo disfruto mas porque con los lentes nuevos que me pude hacer después de ahorrar meses ahora no me molestan tanto los tubos de luz del ascensor.
Ascensorista: obvio lo entiendo perfectamente
Hombre: a mi me gustaría estar en su lugar y poder dedicar mi vida a viajar y recorrer lugares nuevos.
Ascensorista: claro mijo, pero tenga en cuanta que el que “nace mona, mona queda” o algo así.
Hombre: claro (baja la cabeza como triste). Su piso señor
Ascensorista: muchas gracias, baje con cuidado.

El hombre se cuelga un bolso, agarra otro por debajo del brazo, con cada mano recoge un portafolio y el botones lo ayuda colocándole la manga de una mochila en la boca.
Después de una larga caminata por el pasillo llegan a la habitación, abre la puerta y ve sobre la cama a la chica de la limpieza durmiendo muy cómodamente. El hombre se despide del botones extendiendo la mano en espera de una propina, el botones le deja una moneda de $10 y le palmea la espalda antes de salir.
Deja sus bolsos y camina sin hacer ruido hasta el costado de esta muchacha.

Hombre: disculpe que la moleste
Limpiadora: si, no hay problema, ya es hora de levantarme de todas formas
Hombre: bueno perfecto, si no le molesta mientras usted termina de hacer lo suyo yo voy a comenzar a ordenar un poco.
Limpiadora: adelante señor, no hay problema. Igualmente me gusta estar acompañada mientras me despierto.
Hombre: perfecto señora entonces comienzo por aquí.

El hombre abre las cortinas dejando entrar la luz del sol, recoge la ropa que la chica había dejado tirada y se la dobla perfectamente sobre la silla, tiende la cama e higieniza el baño.
Luego de terminar en la habitación tenia pensado ir a la piscina para luego ir a cenar al restaurante del hotel donde posterior a la cena se hace discoteca.
Todavía le quedaba mucho por hacer.

Magia y Misterio hay en todos ellos.

El investigador John Travel dedico su vida a la búsqueda de pistas que lo llevaran a los osos Gummies.
Fue el hazme reír de toda su generación, pero sin importar el que dirán, se coloco una remera Hering, un chaleco con muchos bolsillos color verde militar, un pantalón marrón con cierres para convertirlo en bermuda, botas cómodas y un gorro muy del estilo Indiana Jones.
Recorrió los mil y un bosques del planeta, camino a lo largo y ancho del río amazonas (lo de caminar a lo ancho es un decir, ya que lo cruzaba en bote), cruzo el Sahara varias veces hidratándose con una pajita que había colocado en la joroba de un camello.
Sufrió de varias enfermedades que lo dejaron casi en la muerte pero su pasión por los osos Gummies lo mantenía vivo, con fuerza y esperanza.
Una tarde mientras se encontraba analizando unas pisadas particularmente raras se desmayo, no se sabe si fue producto del calor, la falta de agua o el exceso de te de hongo, el cual lo mantenía saltando de bosque en bosque como si se tratara del jugo de Gummie bayas.
Al despertar se encontró rodeado de un montón de ositos de todos tamaños y colores los cuales comenzaron a presentarse uno a uno hablando claramente en español (español latino el típico de traducciones Disney).
- hola yo soy el oso Groffi
- hola yo soy el oso Tommy
- hola yo soy el oso Kovy
- hola yo soy el oso Buco
Y así siguieron presentándose uno a uno.
John pasó varios años viviendo en esa comunidad de osos, buscando al resto de la familia, peleando contra el Duque, sapito y los ogros.
Una mañana se entero de que la osita Sonny había quedado embarazada de el después de una noche de excesos de jugo de Gummie bayas, tarta de Gummie bayas, galletas de Gummie bayas, bayas de Gummie bayas, 100 metros Gummie bayas, por favor no te Gummie bayas y “bayas bayas dijo la tortuga gigante” (esta tortuga también de Gummie bayas). Entonces luego de semejante noticia fue allí que decidió huir, dejando todo por lo que había soñado, tomando las pruebas necesarias para que creyeran su historia y poder comprobar de una vez por todas que los Ositos Gummies realmente existen.
Sonny fue desterrada por embarazarse de un humano y paso el resto de su vida en Japón donde gracias a sus estudios de administración de empresas e ingeniería comenzó con una empresa la cual lleva su nombre (Sony) haciéndose multimillonaria y posteriormente abriendo otra línea la cual lleva su nombre junto al de su hijo Eric (Sony Ericson o en español Sony y su hijo Eric)
Por otra parte John paso el resto de su vida en un siquiátrico ya que en la aduana le decomisaron sus pruebas y nunca nadie creyó nada de lo que decía.
Su hijo Eric paso la vida buscando a su padre y para mantener oculta su identidad cambio su nombre a Nelson de la Rosa, nombre con el cual posteriormente se hizo famoso como el “hombre rata” y bailando con los Iliaculiaquis and the Valderramas con la canción “a mover el culo”.