miércoles, 21 de abril de 2010

Las 6 actitudes del humor (me da miedo)


Es algo que por mas vergüenza que me de tengo que admitirlo, me dan miedo las vacas. No puedo concebir que un animal tan grande y tan pesado coma solo pasto, ¡vamos gente! con ese cuerpazo tendría que ser un depredador del campo. Tendría que correr a altas velocidades para alcanzar sus presas y atacarlas de un mordisco en el cuello. Es decir con el tamaño que tienen eso bichos las vacas tendrían que ser los leones de las peni-llanuras y sin embargo preferimos creer que existe el chupacabras y no le damos el crédito de animales muertos a estas acecinas ocultas.
Además me da miedo que cuando uno les pasa por al lado estos ni se mutan, sigues allí con sus caras cansinas y solo te observan mientras mascan algún vegetal que por cierto debe tener la textura del chicle porque están todo el tiempo mascando y mascando aunque nunca las vi hacer globos. Porque a mi no me van a encajar lo de los cuatro estómagos y que después lo que mastican es su vomito, me resulta desagradable pensar eso.
También me da miedo que hayan pasado tantos años en la tierra y que las muy taradas no hayan evolucionado en nada, ¿como una especie puede dedicar su vida a comer pasto y a convertirse en un buen corte para el asado?
Si lo pensamos bien algo ocultan, algo tienen que estar tramando las vacas y por eso me asustan, ¿no vieron que siempre están juntas?, nunca andan de a una. Es como que una estuviera de campana mientras las otras, juegan al football, hacen campeonatos de ajedrez o fuman algún pucho.
Cuando uno va con el auto por la carretera estas te están siempre mirando, no se si estarán memorizando las matriculas o si solo observan si alguno se dio cuenta de que estaban haciendo en el segundo antes de que estas nos vieran.
Lo que mas miedo me da es que nos hicieron creer lo del mal de la vaca loca y en realidad supongo que fue algún culto religioso en el cual ellas eliminaron a las subordinadas que querían darse a conocer como la rasa superior que se que son y no seguir al pie de la letra el plan principal.
Lo mismo paso con Hitler nadie daba un mango por el y ¡zaz! en unos años con un escuadrón menor a la cantidad de vacas que hay en el mundo casi conquisto Europa así que imagínense lo que pueden hacer estas si se levantan en rebelión. Si lo pensamos así asusta mas todavía ya que perfectamente pueden armar una guerra bacteriológica ya que ellas son las que nos proporcionan el alimento que consumimos a diario, nos dan la leche, el dulce de leche y la manteca que siempre le pongo al pan, también el queso que es tan sano y el yogurt para mi hermano y la carne.
Y por ultimo recordemos que esta escrito en la historia, ellas vinieron a América porque su comandante las trajo en un barco con destino “conquistar el mundo” pero cometieron un error que las marco, dejaron justo con el nombre de su comandante el apodo “Alvar Núñez “cabeza de vaca”, claro que luego mediante sus contactos dejaron a Hernandarias como el que trajo el ganado a América.
Es por todas estas cosas que me dan miedo las vacas.


Las 6 actitudes del humor (es estupido)

Sin lugar a dudas es estúpida la frase no le busques el pelo al huevo, ya que dicho óvulo es expulsado del interior de una gallina así que a lo sumo podríamos decir “no le busques la pluma al huevo” o en su defecto “no le busques la caca al huevo”, ya que muchas veces estos vienen cagados hasta los huevos valga la redundancia.


¿Porque buscarle un pelo al huevo? Será que siempre estamos tratando de buscar imposibles o será una metáfora basada en un gigoló el cual le dice a la mujer que le pago “no le busques el pelo al huevo estoy bien depiladito”.


Si yo fuera un capataz de campo y encuentro un pelo en un huevo, ¿tendría que despedir al peón? Porque una cosa es que a escondidas se coja a la yegua pero otra muy distinta y mucho mas sádica es que se garche a las gallinas.


Quizás si encontramos un huevo peludo la frase seguiría teniendo sentido ya que no le encontraríamos un pelo le encontraríamos varios por mas asqueroso que esta imagen nos resulte, pero supongo que ese tampoco es el caso. Tiene que haber una explicación lógica para ese dicho.


Quizás un hombre que iba siempre al mismo restaurante y acostumbrado a que siempre había un cabello en la tortilla es sorprendido ya que al mirar hacia la cocina ve que todos allí dentro, hombres y mujeres tenían su cabeza afeitada y la moza al entregarle el plato le dijo “Sr., no le busque el pelo al huevo”.


No sabremos nunca de donde surgió, la cuestión es que sigo considerando muy estúpida la frase, no le busque el pelo al huevo.

martes, 20 de abril de 2010

Las 6 actitudes del humor (es difícil)

Me considero una persona muy por lo visual y es por eso que para mi es difícil no mirar un buen escote.
Creo que no recuerdo las caras de mis amigas, pero genere un 6º sentido y las reconozco a todas por el semicírculo te tela que envuelve la mitad de sus pechos (entiendase escote). Claro esta que perdí muchas amigas ya que en invierno al usar rompevientos o bufandas no las reconocía y no las saludaba, entonces ellas se enojaban conmigo.
Creo que tampoco sabia sus nombres ya que en mi cabeza de la misma forma que Neo veía el mundo en combinaciones de números binarios yo había generado un sistema descriptivo en el cual Claudia sonaba a lunar a 2 cm. del pezón, Alejandra sonaba a apretaditos en el medio, Rocío sonaba a caiditas pero tiernas y Valentina sonaba a me gustaría pagar la ficha y saltar en esos inflables.
Creo que es algo que no voy a solucionar y definitivamente es difícil intentar conciliar mi vida de otra forma ya que como el ciego aprende a “ver” con un bastón o tocando con las manos yo aprendí que el mundo gira en torno a escotes y lo bueno de eso es que nunca hay mujeres feas, solo pechos grandes, medianos, chicos, en punta, redonditos, caídos levantados, con push up, con gravedad, etc.
Es difícil conseguir novia con semejante forma de vida, imaginen que mi ex y las otras ex tenían que convivir con un hombre que nunca las miro a la cara y cuando nos peleábamos se colocaban una Hering negra grande para que los pechos ni se notaran, así me hacían un friz hasta que yo aflojaba
Recuerdo una vez que los pechos de una promotora me contaban que aspiraciones tenían de la vida y lo que querían lograr, claro que estos eran huecos como su dueña y deje de prestarle atención y solo eran dos enormes pechos que se movían al rito de una respiración o saltaban levemente en cada risita.
También es difícil conservar a mis amigos ya que en una ocasión en el cumpleaños de la novia de un amigo al saludarla solo hundí mi cara en ese hermosos escote y al ruido de gas (como hacen las madres en las pasitas de sus hijos) yo tararee el feliz cumpleaños, mientras mis amigos me cinchaban y sacaban rápidamente de la casa.
Es por eso que hoy uso lentes de sol todo el tiempo ya que me resulta difícil para mi no mirar un buen escote.

Las 6 actitudes del humor (no entiendo)

Sin lugar a dudas en mis cortos 26 años de vida y otros 20 años muerto en las noches de alcohol sigo diciendo que no entiendo a las mujeres.
¿Que pasa en esas cabecitas llenas de tinta, brashin y permanentes? Creo que la vida no es tan complicada como la hacen ellas.
Por ejemplo no entiendo que cuando vamos a salir a algún lado, yo me pongo unos topper, un jeans y una remera con algún agujerito en las axilas y sin embargo aparece ella y mostrándome dos remeras me dice “¿cual te gusta mas? A lo cual uno contesta “cualquiera de las dos” y allí comienza la complicación. “pero te estoy haciendo una pregunta simple, ¿Cuál de las dos me queda mejor? Uno para evitar mayores problemas elige un color al azar “la azul mi amor” y a la mierda ella comienza “¿pero porque la negra no? ¿Acaso no me queda bien, el negro no va conmigo?” y uno tratando de pilotearla y asumiendo que ella quería que le dijéramos la remera negra en una primera instancia dice “no amor mejor ponete la negra” y allí sigue la historia, “¿porque me decís que me ponga la negra? Acaso estoy gorda y por eso queres que me ponga esa remera, así disimulo la panza” y quizás sea este el momento donde comienza el holocausto y esas discusiones de pareja en la que uno no sabe como se metió.
Ella enroscada en la pelea de las remeras comienza a decir:
-claro porque vos me ves gorda y ya no te gusto por eso tenemos problemas en la cama
- no amor que problemas si todas las noches te hago el amor
- si pero ya no me lo haces como antes, con tanta pasión y además te dormís al toque
- mi amor no seas mala lo hacemos durante dos o tres horas
- si pero antes lo hacíamos 5 horas, seguro que si tuviera las tetas hechas como la vecina te gustaría mucho mas
- amor me encantas vos, no necesito nada mas.
- claro ahora decís eso pero bien que te cachondeas mirando bailando por un sueño
-mi amor lo miro porque vos o miras, prefiero mirar discovery
- ah claro, mi madre me había dicho que no me convenías
- para mi amor me estas diciendo todo esto porque estas enojada por el color de unas remeras.
- no son las remeras es todo, es que vos me debes de estar cagando
- pero mi vida, si trabajamos en la misma oficina y de allí nos venimos los dos para casa y acá cocinamos juntos, nos bañamos y nos dormimos ¿cuando te podría engañar?
-no se no se algo te pasa a vos que estas raro
- como no voy a estar raro si estamos discutiendo por el color de las remeras.
Y así es como pasan las cosas y no las entendemos aunque tenemos que destacar que el problema aparentemente lo generamos nosotros ya que no vemos tantos colores como ellas porque la remera negra en realidad no era negra era “verde petróleo” y la azul no era azul era “azul bolita” y ta. Yo conozco los colores del arco iris, el negro y como raro el añil que todavía no se cual es pero seguro es re lindo.
Entonces definitivamente no entiendo a las mujeres y como dice mi padre “no confíes en algo que sangra una semana y no se muere”

Las seis actitudes del humor (yo odio)


Después de una adolescencia de andar de arriba para abajo me di cuenta que odio andar en ómnibus. Es una sensación de lo más frustrante ya que uno sabe que sube pero nunca sabes si baja. Estas constantemente en contacto con viejos que te respiran sus últimos minutos encima, contagiándote de esa vejez que tan mal hace. Además odio que uno siempre corre el riesgo de que un vendedor ambulante le ponga las mierdas que vende en la falda, la cual fue toqueteada por miles de personas que quizás antes se habían tocado los huevos o el culo y ¿Qué tiene que hacer uno? ¿Lo paro en el medio del bondi y se lo devuelvo? porque si yo no estire la mano es porque no quiero, o acaso cuando vas a un espeto corrido el que viene con el pincho de chorizo si no estiras el plato te lo deja en la falda por las dudas o por si cambias de opinión y queres comer luego.
Además ¿Que mierda le pasa a ese vendedor de caramelos? Me da vergüenza ajena tomarme el bondi y que este individuo vaya diciendo “chupa chupa de carne sin hueso, caramelos de miel, de guaco y de leche para los golosos” o que mire a una mina y ofreciéndole golosinas le diga “gajitos”.
También detesto a los conductores que al parecer son cantantes frustrados de grupo de pop latino y te ponen luces violetas, fotos de grupos de cumbia, andan con los romantiqueros de caribe con k sonando a toda catanga y para peor tienen ese lookete de pelo largo siempre mojado, caravanita, perfume con olor a Acua di rio, Poso sport o paco changan y no podemos olvidarnos de la camisa desabrochada hasta la mitad del pecho.
El tema de la velocidad es algo para tomar en cuenta ya que no se porque estos infradotados van por la calle como que fuera su autopista personal haciendo que dentro del bondi todos viajemos en un franeleo continuo haciendo feliz a las viejas que sin querer les tocas las tetas o haciendo que te maten a cachetadas las minitas que sin querer (o queriendo pero haciéndote el pelotudo) en el resbalón le tanteas el culo, o también en las curvas nos agarremos del de al lado para no desparramarnos por el piso cual manojo de micado.
Odio ir sentado cómodamente y que por el hecho de que el bondi este lleno (cosa por la cual yo no tengo la culpa) las viejas te miren con cara de gatito moribundo para que le des el asiento. ¡Pero por favor señora no joda!, si ud ya esta para viajar en coches fúnebres envuelta en madera. Creo que también tendrían que prohibir que la gente viaje parada ya que odio ir sentado y que cada gil que me pase por al lado me restriegue el pene en el hombro, entonces cabe destacar que como no soy puto y no me dejo hacer el orto también me molesta que me quieran coger el hombro.
Y por ultimo pero no menos importante detesto viajar cuando hace calor y vas inmerso en una nube de olor a sobaco, rodeado de mugrientos que en lugar de apretar las alas agarrándose de la baranda de los asientos, ellos muy orgullosos levantan los brazos tomando la baranda superior y vos vas fumándote toda su baranda axilar ácida y bueno ni hablar si alguien se caga allí dentro.
Quizás la sumativa de esto es lo que me hace odiar tener que viajar en ómnibus.



Las seis actitudes del humor (yo amo)

Si hay algo en esta vida de lo que estoy seguro es que yo amo hacerme la paja. Si yo se que una confesión de este estilo, permite que la gente me tilde o me etiquete de pajero, pero bueno, como dicen, “la verdad no ofende”. Ahora, ¿como uno no puede amar hacerse una paja de vez en cuando?, o tres veces por día. Pensemos un poco, ves una mina que te gusta, una que sea hermosa de cara y con un cuerpo increíble,. Primero que nada uno tiene que levantársela, tomemos en cuenta que con esta cara ya llevo unos partidos perdidos. Si tuviera la suerte de conquistarla, tendría que invitarla a salir, lo cual en la primera cita implica invitarla a una cena y como la minita esta muy buena tendría que ser a un lindo restauran donde se me irían unos $1000 o 2000 si la muy ordinaria esta pide postre.
Tendría que gastar plata en mensajes de texto y llamadas para que no piense que me olvido de ella ni que soy un sorete avaro que no soy capaz de gastarme el saldo del mes en estar en contacto. Luego de un par de salidas muy caras por cierto (esto incluye cine, teatro, flores, etc.) tengo la suerte de que esa hermosura quiere acostarse conmigo, entonces tengo que pensar en pasarla a buscar por la casa en un taxi lo cual seria $300 aprox, para luego ir a un telo. Habiendo llegado al telo me van a preguntar si quiero una habitación simple, especial, lujo o imperial y obvio que no voy a perderme a este bombón diciendo que quiero la común, porque es mujer y si hay algo que aprendí es el hecho de que ellas siempre tienen algo que decir, si yo digo común va a decir,” pero que te pensas que soy una cualquiera, que pretendes que la habitación tenga solo cama para cojerme y bla bla bla”. Entonces para poder evitarme todo eso y los pensamientos de ahorcarla o golpearle la cara con la rodilla prefiero ir de una a la imperial y ver como se sonríe, pensando en estar tirada en un yacusi lleno de espuma, o darse una ducha en el baño turco. Aunque la que sufre aquí es mi tarjeta a la cual le agregue $1400. Claro que hay que destacar que como la mina esta mucho mas buena cuando esta en pelotas pegue tres serruchadas y me fui, lo cual puede generar que yo sea el motivo de burla en las charlas con sus amigas y ni hablar de la espera para obtener una nueva erección, la cual te puede complicar la noche, porque como la mina esta muy buena y el bicho no revive te pone nervioso el pensar “¿y si no se me para otra vez?, ¿que hago? Le digo que nunca me paso o eso ya esta muy trillado?
Habiendo serruchado por segunda vez ella va a querer mimos y charlar acurrucaditos por mas que se de cuenta que yo muero por dormir. Esas charlas siempre son complicadas y en estas puede aparecer el famoso “creo que te amo” y a la mierda loco, ahora que ya se que la mina esta muy buena pero que coje para el culo y no por el culo ¿tengo que hacerme el mimoso? ¿Como safo del momento? ¿Que se responde?
Entonces prefiero comprarme una doble cuarto de libra con queso, tomarme una coca, entrar a youporn.com elegir la mina que quiero serrucharme esa noche y darle duro y duro a la mano hasta acabar y allí sin tener que hacer mimitos ni hablar idioteces o escuchar hablar idioteces, limpiarme la poronga y acostarme a dormir. Además uno se va haciendo profesional en la paja y comienza a utilizar grandes técnicas tales como, el piragüita, a mano cambiada, la dormilona, la de dorso de mano, la gran winie poo (que consta de untarse el miembro con miel y meterla en un panal) y otras tantas. Es por eso mis amigos que con libertad, no ofendo ni temo al decir que amo hacerme la paja.

viernes, 9 de abril de 2010

Los ángeles de Charlie

Claudia terminaba de ponerse esa hermosa blusa, la cual resaltaba su gran escote dejándole el autoestima por los cielos. Luego de unos segundos de acomodarlo lo dejo en la posición exacta, (esa con la cual había conseguido aquel trabajo tan anhelado, aquel esperado ascenso al mes de estar trabajando, aquel inesperado aumento en su segundo sueldo y esa gran indemnización por parte de la empresa a la cual demando porque el gerente intento abusar de ella) y atendió su celular. “Enseguida voy”, dijo sin pensarlo un segundo y tomando un gran trago de whisky caliente salio a toda velocidad de su apartamento.
En otro lado de la ciudad estaba Alejandra, polveándose la nariz, después de armar muy prolijamente una raya con la visa dorada de su padre o “el papo”, como ella lo llamaba muy cariñosamente. La noche pintaba tranquila pero ella estaba tan despejada que sentía la necesidad de hacer algo.
Su teléfono sonó y al igual que Claudia, se puso a las ordenes, tomo su cartera, se dio otro saque y salio a la calle rauda y veloz (no se que signifique esa frase pero la escuché muchas veces y hace referencia a mucha velocidad).
Después de una noche de excesos Yaneth junta sus cosas, en aquella precaria habitación, cuenta la plata (ya que no estaba segura si el último hombre le había pago los adicionales) y se retira con una hermosa sonrisa en la cara, eclipsada por dos grandes ojeras los que tapa con unas enormes gafas. Camina tres pasos saluda a sus compañeras, se dirige a la puerta, acomoda su sostén por última vez antes de salir.
Atiende su teléfono el cual sonaba al ritmo de “chocolate” (grupo de pop latino el cual espero que no siga existiendo) se inquieta y sale corriendo de la whiskeria.
Las tres se encuentran en una iglesia del centro se miran de forma muy nerviosa y una voz gruesa les dice que ingresen y se pongan cómodas. Haciendo caso a dicho pedido entran, se quitan sus prendas y se colocan unas alitas de cotillón en la espalda.
El padre Carlos estaba en su habitación leyendo el salmo 5º cuando estos angelitos ingresan y meneando sus cuerpos comienza una danza sensual, la cual le genera un infarto al sacerdote.
Se dice en el barrio que unos ángeles se llevaron al padre, para acompañarlo a que se reúna con el mismo Dios, el cual suponemos lo esta esperando para armar unas buenas orgías.