viernes, 11 de septiembre de 2009

El pequeño gran Danaus Plexipus

9:30 AM, Domingo

Marianito se despierta después de haber tenido unos sueños un tanto raros, abre sus ojos lentamente se los refriega con la mano, con intención de aclarar su visión. Se baja de la cama y se va al baño donde comienza una rutina que sus padres le habían inculcado desde muy pequeñito.
Bajo a desayunar y como era de costumbre su madre le tenia preparada su taza de leche chocolatada, unas cuantas tostadas con varios tipos de mermeladas y un tazón de cereales con animalitos. Prendió la tele para no sentirse solo mientras su madre terminaba de ordenar y encontró un documental sobre la mariposa monarca, lo cual hizo que a la velocidad de una bala, un recuerdo golpeara su mente.
Dejo todo a medio comer y corrió hasta el fondo de su casa, donde detrás de un árbol apenas tapado con un poco de tierra desenterró una cajita, la cual abrió y se pudo ver como aproximadamente 50 mariposas morían a causa de distintos experimentos que Marianito había probado con ellas.
Algunas estaban pinchadas con agujas, a otras les habían quemado sus alitas, otras fueron roseadas con alcohol y otras ya se encontraban muertas.
Mirando el interior de la caja sonrió, y no solo eso sino que también se sintió feliz y realizado. Las dejo caer y en el momento en que alguna trato de escapar simplemente la piso hasta hacerla desaparecer en la tierra.
Nadie sabia cuanta maldad había en ese niño, pero justo cuando Marianito iba a matar la ultima sintió que esta le hablo.

Mariposa: no me mates marianito, tenes que escucharme
Marianito: no te puedo creer que mamá otra vez me puso drogas en la comida para que babeara en un rincón y no molestara.
Mariposa: no marianito soy una mariposa reina y por eso es que puedo hablar.
Marianito: son las drogas, no me jodas (decía, mientras trataba de aplastarla con un dedo)

Cuando apoyo su dedo sobre la mariposa esta estiro una patita sobre la yema de su dedo y girando de golpe, lo hizo caer al piso, donde aprovechando que lo tenía bajo su control la mariposa le dijo.

Mariposa: Mariano te maldigo por matar a mis hermanas y generarme años de dolor. Vas a aprender a valorarnos y vas a sufrir lo que nosotras sufrimos. Tu vida de ahora en mas va a ser una completa metamorfosis hasta el día que mueras.
Habiendo dicho esto la mariposa le tiro en la boca un poco del polvo que te dejan en las manos cuando las agarras, lo miro fijo, sonrió y se fue volando parando un segundo de flor en flor.

Mariano se quedo un rato tirado en el piso, mientras pensaba en lo que le había ocurrido y en el hecho de que nadie le iba a creer la historia si salía corriendo a contarla.
Pasaron 5 minutos y se levanto, claro que se había convencido de que nada de lo anterior había ocurrido y que producto del descuido de su madre con las drogas, todo había sido una alucinación.
El día transcurrió normalmente y luego de cenar se acostó, todavía pasaba por su cabeza lo ocurrido en la mañana pero cerro los ojos y dejo que el hada de los sueños lo llevara a recorrer esos lugares mágicos del cual tanto disfrutaba.
La noche fue complicada, no dejaba de tener sueños extraños y alucinaciones, giraba de un lado para el otro sin poder dejar de transpirar. Sentía que la noche se le hacia eterna.
Tanto dolor en su cuerpo no lo dejaba descansar en paz y fue por eso que se despertó.
Trato de prender la luz pero no pudo, algo pasaba que no le permitía estirar el brazo.
Se sacudió, se movió con fuerza, grito, pero nada ocurría. Parecía tener puesto un chaleco de fuerza y cuando gritaba, por más esfuerzo que hiciera no salía ni un sonido de su garganta.
Comenzó a amanecer y los primeros rayos del astro rey le permitieron observar un poco a su alrededor para entender que era lo que ocurría.
Marianito se dio cuentas que no podía estirar los brazos por el simple hecho que no los tenia, estos se habían pegado a su cuerpo, unidos por una capa de piel, algo similar había ocurrido con sus piernas las cuales se habían unido una con la otra.
Otras cosas particulares le estaban ocurriendo, se encontraba pegado a la pared colgando dentro de un huevo, el cual tenia forma de barril, además la rigidez de sus huesos había desparecido permitiéndole articular la parte del cuerpo que el quisiera.
En un ataque desesperado por salir comenzó a comerse el huevo en el cual se encontraba, de esa forma podría generar un agujero que le permitiera escapar y para su sorpresa este le pareció súper rico, y por más que había generado un agujero siguió comiendo de este hasta no dejar absolutamente nada.
Encontrándose satisfecho en el piso y al recibir mas luz noto que su cuerpo ya era mas que flexible y baboso, además había cambiado el color de su rosada piel por un montón de franjas transversales de color negro, amarillo y blanco.
Un gran dolor lo ataca dejándolo duro en el piso, y cuando digo duro es literal porque estaba generando un exoesqueleto el cual una vez formado se rompió permitiendo salir a Marianito en otro estado y cada vez más grande. Esto le ocurrió una 4 veces mas y cada vez que se formaba el exoesqueleto un trozo de su esqueleto de infante salía de su cuerpo desgarrando lo que una vez fueron sus músculos y su verdadera piel.
Cuando dejo de sentir dolor, luego de “retorcerse cual gusano en el piso”, comenzó a moverse hacia la puerta ya que su madre se estaba por despertar. El hecho de trasladarse le resulto súper raro ya que tenia que coordinar todos sus movimientos para arrastrarse, al estar acercándose a la puerta algo comenzó a moverse en su abdomen, lo cual lo hizo vomitar vaciando por completo su cuerpo.

7:40 AM, Lunes

Habiendo llegado a la puerta un hilo grueso de seda comenzó a salir de su cuerpo y como por arte de magia comenzó a envolverlo dejándolo dentro de un capullo el cual quedo pegado a la parte interior de la puerta de su dormitorio.
Cuando quedo completamente cubierto por ese capullo de seda se sintió a salvo, en un lugar calentito y súper tranquilo, pero fue solo una sensación ya que al segundo comenzó a sentir que la piel se le rajaba, los músculos cambiaban de forma permitiéndole sentir como se desprendían, el dolor era el equivalente a que le arrancaran la columna vertebral de un tiron.
Los huesos de sus viejas costillas salieron para afuera formando la estructura para las alas mientras desgarraba todo a su paso, la piel rajada comenzó a estirarse producto de las costillas y eso ayudo a terminar de formar las alas.
Encontrándose en un charco de sangre dentro del capullo tiño las alas permitiéndoles a estas contar con un color hermoso, su cuerpo volvió a endurecerse nuevamente y cambiando de forma, haciendo que alguno de sus órganos explotara internamente para luego regenerarse.
El dolor era ya insoportable y nada lo podía calmar, quizás producto de tanto dolor y movimientos bruscos se abrió el capullo y Marianito cayo al suelo convertido completamente en una mariposa monarca (Danaus Plexipus).
Todo le resultaba obviamente raro, pero no solo el hecho de su transformación sino que todos sus sentidos estaban alterados, todo se sentía diferente, al tacto nada era igual incluso podía trepar por las paredes y el techo, no tenia voz pero de alguna manera podía comunicarse, la vista era completamente diferente, los colores, los olores, etc.

8:30 AM, Lunes

Un ratito mas tarde pudo ponerse de pie, estiro sus alas, las cueles ocupaban casi toda la habitación, pensó en ir a ver a su madre ya que era la hora en la que se despertaba normalmente, pero una fuerza interna no le permitía ir. Algo quería que el se fuera, que migrara, tenia en mente un montón de lugares para visitar, que no sabia como habían llegado a su cabeza porque no los conocía.
Marta la madre de Marianito ingreso en la habitación para despertarlo y se encontró con toda esa escena, pedazos de exoesqueleto, pegotes en las paredes, el gran vomito, sangre y piel de cuando comenzó a mutar, huesos y una mariposa de 1.80 cm. que la miraba al mismo tiempo que caminaba hacia ella con los brazos extendidos y la boca abierta, de la cual salía un sonido extraño junto a los rastros de sangre y piel que aun le colgaban.
La mujer al ver todo eso y no ver a su hijo obviamente pensó lo peor y si a eso le sumamos una mariposa de 1.80 cm. caminando hacia nosotros nos encontramos con un infarto fulminante el cual la hizo caer muerta al piso antes de que Marianito pudiera mover las antenas.
Marianito sintió miedo y siguiendo sus instintos salto por la ventana comenzando a volar para donde lo llevaba su corazón, con la simple idea de escapar de esa situación.
Claro que fue en el momento en que Ramón (un conductor de camiones de una empresa de importaciones Uruguay –Chile) bajo la cabeza para poner su nuevo cd “cumbias mix 2009” que Marianito se cruzo en su camino, ya que venia en dirección contraria rumbo a los jardines primaverales del norte, generando un gran estallido de su cuerpo contra el frente robusto del camión, manchando el parabrisa con viseras, piel, pedacitos de alas y generándole un gran susto a Ramón el cual sin ver nada producto de la mancha en el parabrisa y a modo de reflejo giro el volante chocando a un auto familiar, el cual choco contra un ómnibus escolar que venia en dirección contraria. Cuando el bus exploto quemo las alas de la mariposa monarca que había hechizado a Marianito haciéndola caer al piso frente al camión de Ramón, el cual producto del choque se había detenido.
La mariposa reina luchaba por incorporarse y cuando logro ponerse de pie su creación “el pequeño gran danaus plexipus” (Marianito) cayo sobre ella aplastándola y haciéndola explotar por completo.
Y fue allí que con varias decenas de muertos en la carretera Mariano murió aplastado como solía hacer el con las mariposas y su enemigo la mariposa reina que lo hechizo termino como hubiera muerto desde un comienzo, aplastado por Marianito.

MORALEJA: Si en algún momento de tu vida alguien te quiere pisotear, es mejor que actúes primero y lo mates, sino las vueltas de la vida le va a dar una segunda oportunidad para que te pueda aplastar.

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