jueves, 3 de diciembre de 2009

Historia textual

Un grupo de adolescentes armados copo un centro de pagos y cobranzas, lamentablemente la copa que envolvía el local parecía estar reforzada de alguna manera ya que a los policías se les hacia casi imposible ingresar.
La situación estaba cada vez mas tensa y los asaltantes mediante unas pequeñas ranuras en la copa les disparaban a los oficiales, ya que los suplentes no estaban ese día. A estos se les hacia imposible devolver el tiroteo, ya que era muy difícil embocar las balas por las ranuritas.
Como la situación ya no se sostenía se cayo, pero antes que eso el comisario de policía pidió urgente que le enviaran refuerzos, estos llegaron en 3 o 4 minutos y estaban bien armaditos ya que traían jamón, queso, tomate, lechuga, pepino en rodajas finas y para terminar Helmans.
Después que los policías pudieron alimentarse bien siguieron con su trabajo tratando de entrar a como de lugar en la copa. Probaron, con balas y no pudieron, pensaron que era mejor golpearla y nada, pero cuando lo pusieron explosivo, esta se rompió abriendo un gran agujero el cual le permitió al escuadrón de asalto asaltar la casa cambiara para luego echarle la culpa a los ladrones.
Esta división se alejo rápidamente del local tratando de negociar que alguien le cambie la plata que habían robado. Claro que a muchos de sus contactos no le interesaba la oferta ya que consideraban que era dinero sucio. Luego de escuchar que varios de sus contactos le reclamaban lo mismo, el general mando a González al lavadero más próximo para lavarlo.
La operación fue un éxito, luego de haber lavado el dinero fue más fácil colocarlo, aunque algunos lavaderos se negaron a hacerlo diciendo que “ellos no estaban para el lavado de dinero”.
Ahora sin la copa de por medio comenzaron la discusión entre los asaltantes y la policía:

Asaltante: rescátate rati, mandame ese auto porque sino limpio a todos.
Policía: el auto demora, pero por favor no los limpies

Mientras el oficial encargado de la negociación gritaba esto un indigente que estaba dentro del local pedía a gritos que por favor lo bañen, que necesitara eso y que le haría muy bien. Pero el asaltante prefirió esperar el auto sin importarle que el indigente llorara a mares. Cave aclarar que Mares era otro de los asaltantes.

Asaltante: lo quiero en 5 minutos rati, mira que no tengo pelos en la lengua.
Policía: el hecho de que ayer no hayas practicado sexo oral no quiere decir que la gente tenga la culpa, pensa bien lo que estas haciendo chiquilín.
Asaltante: mire oficial como rompieron la copa desde acá no se ve un sorete así que cuando llegue el auto que toque bocina.
Policía: es que hay una nueva ley y la gente tiene que recoger los desperdicios de sus perros, es por eso que no se ve una mierda por acá.

A los 5 minutos llego el coche que los asaltantes pedían, estos salieron con un rehén y se subieron al vehículo saliendo del lugar a toda velocidad.
el secuestrado pedía a gritos que lo soltaran.

Secuestrado: por favor, déjenme libre, tengo familia
Asaltante: cállate puto, mira que te limpio.
Secuestrado: no hay necesidad de ser boca sucia.
Asaltante: no tiene nada que ver el robo y el rapto respecto a mi higiene dental ¿no cree?
Secuestrado: no importa señor déjeme ir.

Luego de 15 minutos de huida, comenzó una gran tormenta. En cuestión de un minuto parece que el cielo se rajo, calcinando a una gran parte de humanidad. Este desastre acompañado de que caían soretes de punta hizo que la carretera estuviera resbalosa y que los hombres con su auto tapado en eses tuvieran que detenerse.
Liberaron al rehén y murieron a causa del cambio atmosférico.

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