El viaje en ómnibus era como cualquier otro, estire la mano con intención de hacer que se detenga, me subí al mismo dispuesto a pagar el boleto y me quede esperando que el guarda me lo diera (claro que quede como un estupido porque los boletos salen de una maquina, pero no me acostumbro).
Hice una rápida inspección de la gente que se encontraba allí, divise un asiento libre contra la ventana (como me gusta a mí) y me senté. Saque un libro de Leo Maslíah (en realidad es mío porque yo lo pague, pero el fue quien lo escribió) y muy tranquilamente me puse a leer, disfrutando de esa literatura y haciendo mi viaje algo mas placentero.
El ómnibus se detiene en una parada y algo llama mi atención del otro lado del vidrio, era una parejita la cual tenían ropas de colores fluor, supongo que eran floguers.
Traje mi vista nuevamente al texto, pero algo ya no me dejaba concentrarme en lo que estaba haciendo. Pensé que quizás la parejita me había perturbado a nivel sexual, pero por otro lado estaba seguro que no era eso, mire en todas direcciones por si alguien me estaba mirando (quizás me incomodaba sentir una mirada clavada en mi) pero cada pasajero estaba en lo suyo o miraban para afuera, o mandaban mensajes de texto, o hablaban por celular, etc.
¿Que era? ¿Qué me tenia tan perturbado?
Algo me llama la atención nuevamente del otro lado de vidrio, era un muchacho en la parada del ómnibus que escuchaba música con sus auriculares puestos, ¿pero que tenia eso de particular?, el muchacho vestía de forma normal, sus auriculares eran comunes, el pelo era normal.
Baje la mirada y trate de continuar con mi lectura, pero seguía inquieto, ya no sabia que hacer. Enseguida otra cosa llama mi atención del otro lado de la ventana, un automóvil Renault 12, un auto común, en buen estado (a simple vista), de color normal y estacionado sobre la avenida Rivera (no se si es avenida pero le da mas importancia).
¿Qué me esta pasando? ¿Porque cosas tan simples llaman mi atención?
Ignacio Alcuri quizás diría que tuve algún tipo de contacto con alguna sustancia toxica la cual me dio superpoderes y altero mi percepción de las cosas, Puglia diría que puedo estar destapándome como homosexual y que soy mas sensible a las cosas, Neo diría que no es que las cosas llaman mi atención sino que yo llamo la de ellos y por eso las siento (estoy mas conectado a la Matriz).
Pero me di cuenta, todo tiene sentido, después de dos décadas de andar en ómnibus, me paso a mi, es la utopía de todo viajero del transporte capitalino y yo tuve el placer.
Las ventanas del ómnibus estaban limpias y eso me permitía ver las cosas claramente. Admito que disfrute de eso, autos estacionados, perros corriendo, gente queriéndose, cosas por las cuales tenía que forzar mi visión para descifrar y hoy lo veo.
Mi viaje termino en Guayabo y Roxlo, pero quiero dejar mi aporte a la comunidad, para todas aquellas personas que pasan solo en ómnibus por Guayabo y no tienen la suerte que tuve yo, les cuento que sobre la mano derecha esta la facultad de Derecho y que sobre la izquierda esta el IABA (no la facultad de izquierda).
viernes, 27 de noviembre de 2009
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